jueves, 13 de septiembre de 2012

15# Ya era tarde.


Y si lo pienso ya lo sé, 
no muero en el intento, pero salgo herido 
y lo bastante como para no estar vivo. 




Porque ya no hay lágrimas que valgan 
Ni misterios que cuidar 
Sólo la mísera certeza de que nada será igual. 


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