jueves, 26 de julio de 2012

6'

Entonces me miras, te miro y suspiras, yo cierro los ojos tu apartas la vista. Apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar. 

Cuando me acerqué a hablarle por pimera vez, no sabía que nos haríamos grandes amigos, que sería una persona tan importante para mi, que acabaría por soñar con el cada noche. Pero así fue, me enamoré de su sonrisa, de sus ojos, de sus palabras y hasta de su forma de caminar. Lo tenía tan cerca, que podía tocarlo, saborear su felicidad, pero nunca podría ser lo que yo quería que fuese.

No hay comentarios:

Publicar un comentario